domingo, 14 de abril de 2013

Brian Jaffet Durán Rosas A01331197. Sobre el uso del lenguaje coloquial en tono narrativo, discursivo y humorístico


Xavier Velasco es un escritor mexicano nacido el siete de noviembre de 1964 en la Ciudad de México, es ganador del VI premio Alfaguara del 2003 por la producción de la novela: DiabloGuardián. Esta obra trata la historia de Violetta, una mexicana fresa y altanera en plena pubertad que hereda de sus padres la ambición por el dinero, la jovencita decide robar los ahorros de sus padres y fugarse con la humilde cantidad de 100 mil dólares a Nueva York. Durante el largo de su camino hacia Nueva York conoce a un joven que apoda Superman, lo manipula y utiliza para salvar obstáculos mientras gasta fuertes cantidades de dinero en lujos que sus padres no le habían permitido. Gracias a la prostitución lleva una vida muy acelerada y para aguantar el ritmo de vida en la tierra prometida, se ve en la necesidad de consumir cocaína. Cinco años dura su estancia en NY, pues termina por consumir hasta el último centavo robado, durante los cuales se degrada su sentido del bien y del mal. Se ve en la penosa necesidad de regresar a México a la casa de sus familiares, pero con el propósito de retomar el camino del bien. El final del personaje es incierto, pues el plan “A” no siempre resulta como lo esperábamos.
Desde las primeras páginas, el lector puede dar cuenta de la peculiar forma de hablar de la protagonista:
Ser puta es como bailar: cuestión de agarrar el ritmo. Las monjas de la escuela nos decían: Los malos pensamientos galopan cabalgados por demonios. Pero ser puta no es un mal pensamiento. Es más: no es ni siquiera un pensamiento. En la academia de hawaiano la maestra me pedía que pensara con la pelvis, y mejor ni te digo lo que se le ocurría. Aunque hay lugares donde casi te juraría que nunca he tenido una idea. No sé, los nudillos. Los hombros, que ya de por si son bastante idiotas. ¿En qué piensas, idiota? Pendejo. Muy escritor y muy creativo, pero a la hora de la hora también piensas con el pito. ¿Tú crees que si mi vagina no fuera una estúpida, incapaz de pensar nada, podría soportar las babas de quien sea? (Velasco Xavier 14)
Esta manera de utilizar las palabras altisonantes para enfatizar el sentido de la frase, agrega un sentido incluso burlón a sus discursos, a demás de entregar una relación coherente entre el lenguaje y la caracterización del personaje. Nos permite notar entonces que la protagonista es una chava engreída, prepotente y desinteresada.
A través de la lectura uno puede notar que hay una ambivalencia dentro del carácter narrativo: por un lado, una jovencita que habla de manera correcta, pero irónica, y donde se vislumbra cierta inocencia e ingenuidad en sus actos, ya que no sabe el alcance de sus acciones y que al mismo tiempo descubre los beneficios que puede otorgar el dinero; por otro lado, la voz narrativa que hace una retrospección de sus hechos y reflexiona acerca de ellos. Es decir, a lo largo de la historia se encuentra una dualidad en los “diálogos”, como si existiese una clase de monólogo en el cual Violetta se autocuestiona por sus actos, pero sin arrepentirse de ellos, incluso se enorgullece de haberlos hecho.
La fusión entre el español y el inglés comúnmente llamado spanglish, entregan un rasgo de originalidad a Diablo Guardián, además de que los conflictos del lenguaje originados por la mezcla de su lengua materna y su segundo idioma, conforman la caracterización de la voz del personaje femenino y concuerdan con el hecho de que el relato se desarrolla tanto en Estados Unidos como en México. Visto desde otro punto, refleja de igual forma la influencia que tiene el país vecino en la cultura mexicana, reflejada en la forma de hablar de la protagonista
[…] Me acuso de ser yo por todas partes. O sea de querer siempre ser otra. Y hasta peor: conseguirlo, ¿ajá? Me acuso de bitchear, witchear y rascuachear […] (Velasco, Xavier 4)
Aunque igual era bruta. Decía frases sin sentido, adaptadas directo del español. ¿Quieres reirte de mi? Cuando alguien me decía: Thank you, yo contestaba: Of nothing. Por eso cuando Eric me dijo en voz bajita: You look pretty american, juré que era un piropo doble. O sea que me veía bonita y gringuita. (Velasco, Xavier 53)
Un último aspecto sería el caso humorístico bajo el cual Violetta reincide constantemente en los momentos más complicados para burlarse de si misma, además de satirizar algunos dichos populares. Son estas frases las que aligeran la carga de la culpa en los momentos más críticos de su vida:
Cuando la gente quiere hablar de mis defectos dice que soy tramposa, egoísta, interesada, manipuladora, y entonces digo bueno, con esos defectazos yo tendría que estar nadando en dólares. ¿Dónde están esos dólares, carajo? Y ahí es cuando de veras brinca el peor de mis defectos: soy una horrorosísima administradora. Una vez le conté a uno de mis mariditos que yo al escote lo consideraba una alcancía, y él opinó que si se trata de dinero, yo no tengo alcancía: tengo drenaje (Velasco, Xavier 117).
El aspecto sarcástico con el que la narradora revive sus ocurrencias provoca en el lector una sonrisa en reacción a la ironía que presenta burlarse uno mismo como si se estuviera viendo la vida como un tercero y juzgando como si se fuera un bobo, aligerando así la carga de sus problemas.
Yo recomendaría el libro porque la jerga coloquial mexicana y el encuentro con la cultura norteamericana propician la extracción de la esencia de un personaje único, irónico, satírico y de acciones peculiares que proporcionan un buen momento de risas, además la particularidad de su discurso refleja también rasgos intelectuales, ideológicos e incluso sociales que permiten la construcción de una personalidad individual.

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